La cruz de ceniza
Primeras décadas del siglo XVI. Las guerras, el hambre y la injusticia devastan Europa y por doquier surgen movimientos que sueñan con un mundo mejor. Los anabaptistas son los más radicales: viven en comunidades aisladas, se niegan a participar en la guerra y a pagar impuestos, rechazan la propiedad privada y el dinero, imponen la posesión comunal de los bienes... Sus doctrinas pronto se revelan muy peligrosas para los poderes establecidos.
Galicia, primavera de 1536. Tras una noche de tormenta, a la playa que baña los pies de la perdida abadía de Santa María de Oia arriban dos náufragos, un antiguo fraile y un chiquillo...
El fraile es Baltasar Sachs, ex monje del Cister y hereje anabaptista, un hombre acuciado por el deseo de Dios que, como muchos de sus contemporáneos, se siente traicionado por una iglesia que predica la justicia y vive enfangada en el oropel.
El chiquillo, Jean, es hijo de la condesa Françoise de Foix y de, se rumorea, el que fue su amante durante muchos años, el rey Francisco I de Francia. Jean es buscado con ahínco por agentes de las principales cortes europeas...
Lo que dicen los lectores
Miguel Ángel (Amazon.es)
De forma paralela al discurrir de la Historia con letras mayúsculas, en La cruz de ceniza se traman otra historias individuales más modestas, pero no menos apasionantes y entrenidas, capaces de absorber la atención del lector, que pasan por la búsqueda de un pequeño bastardo real y culminan en la apoteosis escatológica y milenarista de los sucesos de Münster.
Como escenario de una época reflejado con maestría por sus autores, recuerda en muchos momentos a Opus Nigrum, obra maestra de Marguerite Yourcenar. Absolutamente recomendable para todos los amantes de la buena novela histórica».
Tras la lectura, el lector se siente un poco más culto e instruido referente a los sucesos que ocurrieron con la Reforma de Lutero. Una asignatura que siempre trataron de ocultarnos a los que tuvimos que estudiar con los frailes allá en la década de los 50».