Convivencia humana-canina: un cambio social necesario

Esta semana te traemos un artículo del etólogo y educador canino Manu García en el que reflexiona sobre la forma en que tratamos a los perros que viven con nosotras. Un texto y unas reflexiones muy necesarias, que harán que te replantees algunos de tus comportamientos habituales. 

Te dejamos con el artículo. Y recuerda que agradeceremos mucho tus reflexiones, dudas o planteamientos en los comentarios.

 

Convivencia humana-canina:

un cambio social necesario

por Manu García*

 

Repetidamente me asalta el pensamiento de la inmoralidad en nuestra convivencia con los perros. Es cierto que creo que cada vez hay más conciencia y respeto por su bienestar integral; sin embargo, vivimos en una sociedad que generalmente olvida su libertad.

Hay cinco libertades que intentan garantizar el bienestar animal. Una muy importante, y a menudo poco comprendida, es la «libertad de expresar un comportamiento propio de su especie», que incluye el hecho de poder vivir acorde a su naturaleza y comportarse como lo que realmente son, perros, con sus instintos, formas de comunicación, tiempos, espacios, intereses y maneras naturales de relacionarse con el entorno.

 Las 5 libertades caninas

Las cinco libertades del bienestar animal.

Cuando decidimos convivir con un perro, adquirimos un poder inmenso sobre su vida, tenemos una responsabilidad enorme que condiciona directamente su estado emocional; sí, los perros también tienen emociones. Decidimos por ellos absolutamente todo: cuándo comen, cuándo salen a pasear, con quién se relacionan, cuándo pueden hacer sus necesidades higiénicas, dónde duermen, cuándo pueden moverse o estarse quietos…

A pesar de tenerlos como compañeros o miembros de la familia, tenemos un enorme control sobre ellos, que hemos normalizado y que les convierte en seres totalmente dependientes de nuestras decisiones.

Durante años nos han convencido de que los perros deberían hacer lo que nosotros quisiéramos, según nuestros criterios y necesidades. Ese era el modelo de perro educado predominante. A día de hoy, el índice de perros con problemas comportamentales está en aumento, es la primera causa de abandono en España, según datos de la Fundación Affinity sobre abandono animal en 2024; se trata de una cifra sigue en aumento, probablemente por esa lejanía con la manera de cubrir las necesidades caninas de los perros que conviven con nosotros. Cada vez más familias tienen perros, pero estos viven alejados de sus entornos y necesidades reales.

Debemos detenernos y cambiar el paradigma. Los perros son animales sociales, gregarios y cooperativos. Tradicionalmente se les etiquetó como dominantes o sumisos, teoría errónea y obsoleta que, por suerte, a día de hoy está desmentida, aunque siga incrustada en la sociedad.

 

Los perros son animales sociales, gregarios y cooperativos. Tradicionalmente se les etiquetó como dominantes o sumisos, teoría errónea y obsoleta que, por suerte, a día de hoy está desmentida, aunque siga incrustada en la sociedad.

 

La teoría de la dominancia y el líder de la manada es errónea, cada vez más expertos y estudios nos confirman que tanto lobos como perros son animales cooperativos, no jerárquicos. La estructura de una manada de lobos cuenta con una pareja reproductora, un macho y una hembra, pero para cada actividad concreta cuenta con unos individuos que lideran el grupo en ese momento, de manera cooperativa y no competitiva.

Por ejemplo: a la hora de buscar un lugar de descanso, lo hacen los miembros a los que se les da mejor esa tarea; el momento de la caza lo lideran los individuos mejor preparados para ella, y lo mismo ocurre para el cuidado y la enseñanza de las crías y los individuos jóvenes. Ningún individuo sobra en el grupo, ninguno está por encima de los otros de manera jerárquica. Lo importante es cuidarse los unos a los otros, el grupo depende de todos. Como una tribu, competir entre miembros del mismo grupo es una idea errónea implantada por un sistema social machista y desigualitario.

Los estudios más recientes sobre perros abren una nueva teoría de estudio muy realista: el perro no viene directamente del lobo, sino que hubo un antecesor común del cual derivaron dos líneas diferentes. Esta teoría es minoritaria en la actualidad, pero tiene más lógica. Está claro que el perro no es un lobo, genéticamente tienen diferencias, y también las tienen en su comportamiento, desarrollo y adaptación temprana a los seres humanos. Por lo tanto, es absurdo tratar a los perros basándonos en una teoría de dominancia, o del líder de la manada, planteada desde el estudio de lobos en cautiverio. 

 

El perro no viene directamente del lobo, sino que hubo un antecesor común del cual derivaron dos líneas diferentes.

 

El 75% de los perros del mundo no viven con humanos. Estas poblaciones de perros callejeros y ferales (aquellos que han perdido el contacto con humanos y regresado a su condición natural), repartidas por todo el mundo, deberían ser nuestros modelos de estudio para saber cómo dar calidad de vida a los peludos que viven con nosotros. Ya somos varios los profesionales de la etología canina y del comportamiento de los cánidos que nos basamos en el aprendizaje y adaptación de las necesidades caninas guiándonos por el estudio de estas poblaciones caninas.

 

Estudio actividades perros ferales Estudio sobre las actividades que realizan los perros ferales en un día.

 

Muchos de los perros que conviven con nosotros vienen directamente de la calle o son descendientes de estas poblaciones de perros ferales; otros han sido criados y modificados genéticamente por los humanos, pero están más cerca de estas poblaciones que del lobo. 

 

Muchos de los perros que conviven con nosotros vienen directamente de la calle o son descendientes de estas poblaciones de perros ferales. Otros han sido criados y modificados genéticamente por los humanos, pero están más cerca de estas poblaciones que del lobo.

 

Cada vez tenemos más conocimientos sobre su lenguaje y sus necesidades como especie, pero aún así la mayoría de los perros no son escuchados ni entendidos. La gente sigue malinterpretando el gruñido de un perro, que es un magnífico aviso de que algo no está bien o no le gusta. La mayoría de las personas creen que un perro que mueve la cola es un perro contento, algo que no siempre es así. Otros muchos piensan que los perros carecen de autogestión y autoestima, simplemente ven en ellos seres inferiores o meras herramientas.

Desde que el perro es un compañero más, su papel de herramienta ha pasado a segundo plano. El mundo del adiestramiento canino comenzó maltratando a los perros con herramientas aversivas y ejercicio ilógicos para los perros, buscando solo su utilidad y sentido para los humanos. Luego llegó la terminología de educación canina, mucha de la cual siguió utilizando aversivos y denigrando al perro; más adelante se empezó a hablar de educación canina en positivo. El problema de esta línea es que simplifica mucho al perro, lo rebaja al umbral de que cualquier cosa es posible con un pedazo de salchicha o con comida, algo que también es un error.

Actualmente somos muchos los que hablamos de educación canina amable o respetuosa. Creo que es el único concepto posible en educación: sin respeto, sin amabilidad, sin sinceridad y sin empatía es imposible educar y crear relaciones de confianza equilibradas y basadas en el conocimiento.

 

Teoría de la mesa con olfatoTeoría de la mesa. Con olfato, 2020

 

Solo necesitamos detenernos más a mirar, pero a mirar de verdad. Aprender y replantearnos cómo relacionarnos con ellos, al igual que con la tierra. Esta sociedad nos lleva a un ritmo frenético, que nos hace olvidar la esencia de las cosas y perder la conexión con lo real. ¿Y si comenzamos a agradecerles más y pedirles menos?

Ahora es un buen momento para comenzar a caminar hacia una convivencia más justa y equilibrada. Y ellos, lejos de pedirlo, nos lo agradecerán. 

  

 * Manu García es educador canino. En su día a día se dedico a ayudar a familias que conviven con perros con dificultades comportamentales, como conductas de miedo, reactividad o agresividad, mayoritariamente. Otra gran parte de su trabajo es la divulgación e impartir formación sobre el mundo del perro desde una metodología amable basada en la ciencia.

 

Si te ha interesado lo que Manu cuenta en este artículo, no te pierdas la página web de su escuela canina, Con olfato, o su Instagram, donde podrás saber mucho más de él y su relación con los animales. ¡De lo más interesante! 

 

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