
Seguimos adelante con nuestro mapa de proyectos ecoaldeanos. Nuestra intención es mostrarte la gran cantidad de proyectos de apoyo mutuo que están en marcha, que buscan cambiar el paradigma individualista por una vida rural y comunitaria.
En esta ocasión, tras hablarte de Arquitones y Frondeira, volvemos a Asturias, que ya visitamos cuando te presentamos la ecoaldea vegana Savia, un proyecto de vivienda comunitaria basado en el veganismo. Hoy queremos que conozcas Tortuga, un proyecto ecoaldeano creado en el concejo de Parres, entre Ribadesella y Picos de Europa.
Empecemos describiendo el proyecto: ¿qué es Tortuga?
Tortuga es un proyecto de comunidad al estilo «ecoaldea», aunque todavía no sabemos si autodenominarnos como tal. Somos un grupo de más de diez personas que venimos de estar en contacto con diferentes proyectos de este tipo y que tenemos las ganas y el convencimiento de que necesitamos recuperar formas de vidas comunitarias, integradas en un territorio y un ecosistema, aprendiendo a recuperar maneras de estar en el mundo respetuosas con los seres que lo habitan. Creemos que nuestro granito de arena ante el mundo distópico que se nos viene encima es crear alternativas a ese relato. Así que este proyecto es un laboratorio donde practicar eso.
Nos ubicamos en el concejo de Parres, Asturias, a las faldas de la sierra del Sueve, entre Ribadesella y Picos de Europa. Estamos habitando una casa en pie en una finca de diez hectáreas, de las que buena parte son bosque autóctono de roble, castaño, fresno, avellano..., donde también viven jabalíes, a veces los animales de lxs vecinxs, y cerca también de ciervos, cabritas —y allá, en el Sueve, dicen que todavía hay lobos—. En la misma finca hay una pequeña aldea en ruinas, el núcleo de Villanueva de Fíos, que fue abandonada hace algo más de medio siglo. Las ruinas están ya bastante dentro del bosque, enterradas en las zarzas, con ganas de contar su historia y, creemos, de ser habitadas. Además de las casas de piedra en ruinas, hay una panera, construcción tradicional asturiana, también por rehabilitar. Estamos a veinte minutos caminando de un pueblo de cincuenta habitantes, Fíos, y a siete kilómetros de Arriondas, que es el núcleo del concejo de Parres y cuenta con todos los servicios básicos (hospital, supermercados, escuela e instituto, ayuntamiento, etc.).
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¿Cuál es vuestra visión? ¿Qué buscáis?
Literalmente, la visión de nuestro proyecto es esta:
«Somos un organismo vivo con la voluntad de poner la vida en el centro, en armonía e interrelación con los ecosistemas y acompañándonos amorosamente, para las generaciones de hoy y las del futuro».
Para ello, estamos creando este espacio colectivo que pretende, al mismo tiempo que arraigarnos como comunidad, impulsar prácticas regenerativas tanto de los ecosistemas biológicos como del tejido social de ese territorio donde queremos habitar, para ser más resilientes ante los retos que vamos a tener que afrontar en el futuro.
En este sentido, queremos desarrollar formas de crear soberanía alimentaria, energética, comunitaria, con nuestro propio trabajo dentro del proyecto y a través también de las redes de apoyo mutuo que podamos generar, tanto a nivel local como a nivel nacional e internacional.

Cuéntame la historia de Tortuga...
Podríamos decir que el germen de este proyecto nace en el verano de 2020, en Arterra Bizimodu, así que nos consideramos, cariñosamente, hijas de Arterra y de Lakabe. Allí, algunas de las actuales integrantes del proyecto hicieron un voluntariado y encontraron inspiración y tejido suficiente como para empezar a soñar. Entre los años 2020 y 2023, hubo un simulacro de grupo semilla que no cuajó y, al mismo tiempo, fueron encontrándose otras de las personas que actualmente componen el grupo.
En el verano de 2023, una de ellas se fue a Asturias a buscar la tierra soñada para el proyecto, ya que allí veíamos la futura problemática de la escasez de agua para consumo humano mucho más llevable. Por la zona de Infiesto se reunió con otras futuras tortugas, y en Parres encontraron el terreno que actualmente habitamos, un lugar donde vieron la posibilidad de crear un proyecto comunitario de vida con esos principios de soberanía y regeneración: casas para reconstruir legalmente, un pueblo por revivir, agua de manantial, bosque autóctono, prados para sembrar, no muy lejos de la civilización pero lo suficientemente aislado como para sentirse a gusto, con unas vistas increíbles a los Picos de Europa. Nos enamoramos. Y esa misma semana hicimos un llamado a toda la gente cercana que, en algún momento, había soñado con esto.
Desde ese primer encuentro online en agosto de 2023, hemos ido fraguando el grupo: mucha gente se ha ido, y otra se ha sumado en estos dos años y medio en los que hemos crecido sin prisa pero sin pausa, trabajando mucho en la parte grupal mientras íbamos encontrándonos en presencial en la tierra. En noviembre de 2024, constituimos nuestra cooperativa, Villanueva de Fíos S. Coop. Astur, y firmamos con ella el alquiler con derecho a compra de la propiedad. Tenemos tres años para ejecutar la compra. Desde entonces, parte del grupo motor se ha instalado allí y vamos avanzando en los trabajos para que el lugar sea cada vez más habitable.
¿Cómo se organiza la comunidad?
Nos organizamos siguiendo las bases de la sociocracia: decisiones por consentimiento y estructura a través de círculos conectados entre sí a los que llamamos «escamas», como las del caparazón de las tortugas. Tenemos cuatro escamas principales: ritmo (gobernanza, facilitación, encuentros), cuidados (cuidados de la vida, gestión emocional y de conflictos, entradas y salidas de integrantes), gestión (ecosínuestra, administración, proceso de compra, financiación, comunicación y redes, burocracias varias) y tierra (trabajo en la tierra tanto de obras, como de huerta, rehabilitación del lugar).
Esas son en este momento las grandes áreas del proyecto, que se despliegan tanto a nivel presencial con la gente que está ya habitando la tierra y durante los encuentros, como de manera online para las que todavía no están viviendo allí. Además de estos círculos, cuando convivimos en presencial en temporadas de verano tenemos otros círculos más operativos (por ejemplo, cocina, leña, seguridad y protección, limpieza e higiene). Durante la temporada de verano hemos recibido muchas visitas y también hemos organizado jornadas de andechas (trabajo colectivo) y de puertas abiertas, para venir a conocer el proyecto y colaborar.

Háblame de la economía y la propiedad...
Hemos optado por un modelo de economía mixta en este momento del proyecto: sostenemos la vida comunitaria con un bote común y, a la vez, ya hemos podido empezar a comer de nuestro huerto sintrópico (del que estamos muy orgullosas).
Estamos financiando la compra a través de cuotas individuales de las personas que componen el grupo motor y, en paralelo, hemos desarrollado diferentes estrategias de financiación comunitaria: tenemos un banco común dentro del propio grupo para financiar obras en el terreno y apoyarnos a nivel económico entre nosotras, en diciembre hemos terminado nuestro primer crowdfunding, que ha sido todo un éxito, estamos investigando el modelo LesPasages para financiarnos a través de préstamos de particulares, e incluso tenemos una Botika, con productos elaborados por nosotras mismas, para colaborar a la financiación del proyecto.
Así que por ahora practicamos una economía mixta con diferentes iniciativas, aunque varias personas del proyecto han expresado su curiosidad por practicar la economía común en el futuro. La propiedad de la tierra será colectiva, de la cooperativa, así como las viviendas, que tendrán un régimen de cesión en uso. La idea es que las vamos financiando como podemos en este momento, porque hay una necesidad habitacional, y que todas participemos de la construcción de las mismas, en colectivo.

¿En qué momento os encontráis?
Nos encontramos todavía en una fase bastante inicial, este proyecto tiene dos añitos y medio y todavía está en una fase vulnerable. Estamos al comienzo del segundo año de alquiler con opción a compra, parte del grupo vive ya en el proyecto y otra parte todavía no ha llegado a instalarse allí, ya que tampoco existen posibilidades cómodas para pasar el invierno allí entre muchas personas.
Somos ocho personas como grupo motor, dos personas más en proceso de entrada (diez posibles motores próximamente), dos personas satélites que han adquirido una propiedad en el pueblito de al lado, sintiéndose también parte del proyecto, y algunas personas más satelitando.
Estamos en un momento de bastante presión económica —pagando las cuotas para adquirir el terreno y, a la vez, haciendo trabajos de obra para ir rehabilitando el espacio para vivir allí—. Hemos atravesado ya nuestra primera temporada de conflictos, y vamos aprendiendo de ellos, sentimos que hemos ganado en resiliencia como grupo y que ahora nos conocemos más, después de la primera fase de «enamoramiento». Así que estamos con procesos de acogida, trabajos en la tierra, preparación de la temporada de verano, creando opciones habitacionales y encarando el proceso de compra, puesto que estamos decididas a comprar y establecernos allí.

¿Cuáles son los requisitos para unirse a Tortuga?
Hemos acordado un proceso de entrada que contempla diferentes situaciones y diferentes estatus dentro del proyecto (si vives allí o si no, si quieres ser parte del grupo motor o si no, etc.).
En caso de decidir formar parte del grupo motor, hacemos un proceso que toma su tiempo (un año mínimo) para conocernos e ir participando poco a poco de espacios del proyecto y también convivir. En un determinado momento del proceso hacemos una puesta en común de lo que llamamos los «puntos calientes» de la persona que quiere entrar con el grupo, y del grupo con la persona, de esos aspectos que son más conflictivos de la experiencia en Tortuga. Una vez hecho el proceso, si la persona quiere ser parte del grupo motor, tiene que hacerse cargo, junto con el resto del grupo, de la responsabilidad económica (cumplir los acuerdos económicos para llevar adelante el proceso de compra y el proyecto en general) y de la responsabilidad de trabajo y energía (formar parte de una escama y aportar su tiempo y su trabajo para que el proyecto salga adelante).

¿Cuál crees que es el elemento más representativo de vuestra comunidad?
Después de varios trabajos de grupo, podríamos decir que un elemento muy representativo de nuestra comunidad es la importancia que le damos a los cuidados, tanto individuales como colectivos.
De hecho, algunas facilitadoras nos han devuelto que lo queremos hacer todo «muy bien, ser muy buenas, muy perfectas», cosa que a veces juega en nuestra contra. Alguna vez hemos tenido que recordarnos la frase «Hay que tener cuidado con los cuidados». También es representativo de nuestra comunidad un ambiente creativo, un poco caótico a veces, acogedor, los amaneceres que te quitan el hipo y la motivación.

¿Cómo visitaros o ponerse en contacto con vosotras?
Tenemos varias vías de contacto:
- Nuestra página web: https://proyectotortuga.org/
- Una comunidad en Telegram: @difusiontortugas.
- Nuestro correo:
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. - Tenemos instagram (sí, no nos matéis, ha servido mucho en el crowdfunding): @fondiandol.vuelu
Y por supuesto, podéis visitarnos en Asturias, preferiblemente en temporada de verano (en invierno no tenemos una gran capacidad de acogida por ahora), en andechas o en jornadas de puertas abiertas. ¡Con mucha alegría de mostrar lo que estamos haciendo, compartir, crear redes y trabajar juntas por construir esta alternativa en la que creemos y soñamos!
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